martes, 6 de diciembre de 2016

Invictus

Se que ya se ha leído muchas veces, pero no he querido dejar de incluirlo.

El poema que ayudó a Nelson Mandela a soportar los 27 años de encarcelamiento y dio título a la película de Clint Eastwood  "Invictus":


En la noche que me envuelve,
negra, como un pozo insondable,
doy gracias al Dios que fuere
por mi alma inconquistable.
En las garras de las circunstancias
no he gemido, ni llorado.
Ante las puñaladas del azar,
si bien he sangrado, jamás me he postrado.
Más allá de este lugar de ira y llantos
acecha la oscuridad con su horror.
No obstante, la amenaza de los años me halla,
y me hallará, sin temor.
Ya no importa cuan recto haya sido el camino,
ni cuantos castigos lleve a la espalda:

Soy el amo de mi destino, soy el capitán de mi alma.
- Invictus, de William Ernest Henley -


domingo, 27 de noviembre de 2016

Hasta la médula

En todas las cosas quiero ir
hasta la esencia.
En el trabajo, al buscar mi camino,
en el tumulto del corazón.
Hasta la esencia de los días pasados,
hasta su razón,
hasta los motivos, hasta las raíces,
hasta la médula.
Eternamente agarrándome al hilo
de los destinos, de los acontecimientos,
sentir, amar, vivir, pensar,
hacer descubrimientos.

- Boris Pasternak - 

viernes, 25 de noviembre de 2016

Llorar a un hombre bueno



Si salgo un día a la vida
mi casa no tendrá llaves:
siempre abierta, como el mar,
el sol y el aire.

Que entren la noche y el día,
y la lluvia azul, la tarde,
el rojo pan de la aurora,
la luna, mi dulce amante.

Que la amistad no detenga
sus pasos en mis umbrales,
ni la golondrina el vuelo,
ni el amor sus labios. Nadie.

Mi casa y mi corazón
nunca cerrados: que pasen
los pájaros, los amigos,
el sol y el aire.

Marcos Ana - Mi casa y mi corazón


Anoche, día 24 de Noviembre de 2016, nos dejaba el poeta Marcos Ana.
Juan Diego Botto le dedica este artículo:

sábado, 8 de octubre de 2016

Winnipeg. El barco de Neruda

“Que la crítica borre toda mi poesía, si le parece. 

Pero este poema, que hoy recuerdo, 

no podrá borrarlo nadie".


Así se refería Pablo Neruda a lo que él considero uno de sus mayores logros, fletar un barco desde Francia, el Winnipeg, para que 2.200 refugiados de la Guerra Civil Española pudieran irse a Chile en busca de una nueva vida. Uno de esos tantos episodios históricos que hoy han caído prácticamente en el olvido.

Tras la derrota, miles de republicanos fueron refugiarse en Francia, donde fueron retenidos en «campos de internamiento», verdaderos campos de concentración establecidos por las autoridades francesas, llegando a encerrar a cerca de 550.000 españoles que huían de la represión franquista. La mayoría se construyeron a toda prisa cerca de la frontera, en forma de barracones o de zonas vigiladas bajo la intemperie, y no disponían de agua potable ni de las mínimas condiciones higiénicas. A los prisioneros apenas se les daba comida, y nunca se les ofreció agua potable ni ropa de abrigo o para refugiarse del viento. Muchos murieron de desnutrición, enfermedades diversas, durante torturas o asesinados.
El poeta Pablo Neruda, que en ese entonces se encontraba en Chile, sensibilizado por la situación de los españoles, decide embarcarse en una empresa que comprendía trasladar a cerca de 2500 refugiados desde Francia hacia Chile. Antes de trabajar en Francia, Pablo Neruda se había desempeñado como cónsul de Chile en España. Motivado por la amistad entre ambos países, su amor por España, y gracias al auspicio del presidente chileno Pedro Aguirre Cerda (al que le agradaba la idea de traer trabajadores y hombres de esfuerzo al país, capacitados en las más diversas áreas), el poeta decide organizar este viaje. El presidente lo nombró cónsul especial de emigración española en el país galo.
A pesar que el buque era un viejo carguero francés que normalmente no llevaba más de 20 personas, fue adaptado para acomodar a los de 2200 refugiados españoles.


Me gustó desde un comienzo la palabra Winnipeg. Las palabras tienen alas o no las tienen. Las ásperas se quedan pegadas al papel, a la mesa, a la tierra. La palabra Winnipeg es alada. La vi volar por primera vez en un atracadero de vapores, cerca de Burdeos. Era un hermoso barco viejo, con esa dignidad que dan los siete mares a lo largo del tiempo. Lo cierto es que nunca llevó aquel barco más de setenta u ochenta personas a bordo. Lo demás fue cacao, copra, sacos de café y de arroz, minerales. Ahora le estaba destinado un cargamento más importante: la esperanza.

Ante mi vista, bajo mi dirección, el navío debía llenarse con dos mil hombres y mujeres. Venían de campos de concentración, de inhóspitas regiones, del desierto, del África. Venían de la angustia, de la derrota, y este barco debía llenarse con ellos para traerlos a las costas de Chile, a mi propio mundo que los acogía. Eran los combatientes españoles que cruzaron la frontera de Francia hacia un exilio que dura más de 30 años.

La guerra civil -e incivil- de España agonizaba en esta forma: con gentes semiprisioneras, acumuladas por aquí y allá, metidas en fortalezas, hacinadas durmiendo en el suelo sobre la arena. El éxodo rompió el corazón del máximo poeta don Antonio Machado. Apenas cruzó la frontera se terminó su vida. Todavía con restos de sus uniformes, soldados de la República llevaron su ataúd al cementerio de Collioure. Allí sigue enterrado aquel andaluz que cantó como nadie los campos de Castilla.

Yo no pensé, cuando viajé de Chile a Francia, en los azares, dificultades y adversidades que encontraría en mi misión. Mi país necesitaba capacidades calificadas, hombres de voluntad creadora. Necesitábamos especialistas. El mar chileno me había pedido pescadores. Las minas me pedían ingenieros. Los campos, tractoristas. Los primeros motores Diesel me habían encargado mecánicos de precisión.
Recoger a estos seres desperdigados, escogerlos en los más remotos campamentos y llevarlos hasta aquel día azul, frente al mar de Francia, donde suavemente se mecía el barco Winnipeg, fue cosa grave, fue asunto enredado, fue trabajo de devoción y desesperación.
Se organizó el SERE, organismo de ayuda solidaria. La ayuda venía, por una parte, de los últimos dineros del gobierno republicano y, por otra, de aquella que para mí sigue siendo una institución misteriosa: la de los cuáqueros.
Me declaro abominablemente ignorante en lo que a religiones se refiere. Esa lucha contra el pecado en que éstas se especializan me alejó en mi juventud de todos los credos y esta actitud superficial, de indiferencia, ha persistido toda mi vida. La verdad es que en el puerto de embarque aparecieron estos magníficos sectarios que pagaban la mitad de cada pasaje español hacia la libertad sin discriminar entre ateos o creyentes, entre pecadores o pescadores. Desde entonces cuando en alguna parte leo la palabra cuáquero le hago una reverencia mental.

Los trenes llegaban de continuo hasta el embarcadero. Las mujeres reconocían a sus maridos por las ventanillas de los vagones. Habían estado separados desde el fin de la guerra. Y allí se veían por primera vez frente al barco que los esperaba. Nunca me tocó presenciar abrazos, sollozos, besos, apretones, carcajadas de dramatismo tan delirantes.
Luego venían los mesones para la documentación, identificación, sanidad. Mis colaboradores, secretarios, cónsules, amigos, a lo largo de las mesas, eran una especie de tribunal del purgatorio. Y yo, por primera y última vez, debo haber parecido Júpiter a los emigrados. Yo decretaba el últimos[ o el último No. Pero yo soy más sí que No, de modo que siempre dije si. '
Pero, véase bien, estuve a punto de estampar una negativa. Por suerte comprendí a tiempo y me libré de aquel NO.
Sucede que se presentó ante mí un castellano, paleto de blusa negra, abuchonada en las mangas. Ese blusón era uniforme en los campesinos manchegos. Allí estaba aquel hombre maduro, de arrugas profundísimas en el rostro quemado, con su mujer y sus siete hijos.
Al examinar la tarjeta con sus datos, le pregunté sorprendido:
-Usted es trabajador del corcho?
-Sí, señor -me contestó severamente.
-Hay aquí una equivocación -le repliqué-. En Chile no hay alcornoques. Qué haría usted por allá?
-Pues, los habrá -me respondió el campesino.
-Suba al barco -le dije-. Usted es de los hombres que necesitamos.
Y él, con el mismo orgullo de su respuesta y seguido de sus siete hijos, comenzó a subir las escalas del barco Winnipeg. Mucho después quedó probada la razón de aquel español inquebrantable: hubo alcornoques y, por lo tanto, ahora hay corcho en Chile.

Estaban ya a bordo casi todos mis buenos sobrinos, peregrinos hacia tierras desconocidas, y me preparaba yo a descansar de la dura tarea, pero mis emociones parecían no terminar nunca. El gobierno de Chile, presionado y combatido, me dirigía un mensaje: «INFORMACIONES DE PRENSA SOSTIENEN USTED EFECTÚA INMIGRACIÓN MASIVA ESPAÑOLES. RUÉGOLE DESMENTIR NOTICIA O CANCELAR VIAJE EMIGRADOS.»
Qué hacer?
Una solución: Llamar a la prensa, mostrarle el barco repleto con dos mil españoles, leer el telegrama con voz solemne y acto seguido dispararme un tiro en la cabeza.
Otra solución: Partir yo mismo en el barco con mis emigrados y desembarcar en Chile por la razón o la poesía.
Antes de adoptar determinación alguna me fui al teléfono y hablé al Ministerio de Relaciones Exteriores de mi país. Era difícil hablar a larga distancia en 1939. Pero mi indignación y mi angustia se oyeron a través de océanos y cordilleras y el Ministro solidarizó conmigo. Después de una incruenta crisis de Gabinete, el Winnípeg, cargado con dos mil republicanos que cantaban y lloraban, levó anclas y enderezó rumbo a Valparaíso.
Que la crítica borre toda mi poesía, si le parece. Pero este poema, que hoy recuerdo, no podrá borrarlo nadie.

Pablo Neruda - Para nacer he nacido

sábado, 17 de septiembre de 2016

Canto absoluto a la libertad


“Canto absoluto a la libertad”


Su herida golpead de vez en cuando;
no dejadla jamás que cicatrice.
Que arroje sangre fresca su dolor
y eterno viva en su raíz el llanto.

Si se arranca a volar, gritadle a voces

su culpa: ¡que recuerde!

Arrojadle pellas de barro oscuro al rostro.
Si en su palabra crecen las flores nuevamente,
pisad su savia roja
hasta que nazcan lívidas, como manos de muerto.

Talad, talad: que no descuelle
su corazón de música oprimida.

Porque esa es vuestra ley, tan extraña a la mía:
si un río se alza para hablar con la luna,
ponedle un dique oscuro.
Si una estrella olvidando su distancia se mece
en los agraces labios de un muchacho,
denunciadla a los astros.
Cuando un corzo se beba la libertad y el bosque,
atadlo como a un perro.

Si hay algún pez que aprendiera a vivir sin el agua,
negadle orilla y tierra.
Si el alba se deslumbra de claridad alada,
clavad las hojas verdes de la noche en sus noches.

Si hay un hombre que tiene
su corazón de viento,
llenádselo de piedras
y hundidle la rodilla sobre su pecho.

Marcos Ana "Poemas de la prisión y la vida"


Dedidme cómo es un árbol


“Decidme cómo es un árbol”


Decidme cómo es un árbol,
Decidme el canto del río
cuando se cubre de pájaros.

Habladme del mar, habladme

del olor ancho del campo,

de las estrellas, del aire.
Recitadme un horizonte
sin cerradura y sin llaves,
como la choza de un pobre.

Decidme cómo es el beso 
de una mujer. Dadme el nombre 
del amor, no lo recuerdo.

¿Aún las noches se perfuman 
de enamorados con tiemblos 
de pasión bajo la luna?

¿O sÓlo queda esta fosa,
la luz de una cerradura
y la canción de mis losas?

Veintidós años... Ya olvido
la dimensión de las cosas
su color, su aroma...Escribo
a tientas: <<el mar>>, <<el campo>>..
Digo <<bosque>> y he perdido 
la geometría del árbol.

Hablo, por hablar, de asuntos
que los años me borraron.

(No puedo seguir, escucho 
los pasos del funcionario).

Del libro: Marcos Ana - Dedidme cómo es un árbol

martes, 19 de julio de 2016

Tierra salvaje



¡Soy la espina dorsal que sostiene las montañas! ¡Soy las lágrimas que lloran los ríos! ¡Soy los pulmones que respiran el viento! ¡Soy el lobo que mata al gran ciervo, el gavilán que mata al ratón, la araña que mata a la mosca! ¡Soy el gran ciervo, el ratón, la mosca que son comidos! ¡Soy la serpiente del mundo que se devora la cola! ¡Soy todo lo que no está domesticado y no se puede domesticar!
Soy esta tierra salvaje.

Del libro: Patrick Ness - Un monstruo viene a verme

viernes, 15 de julio de 2016

Marcos Ana. Vale la pena luchar

Marcos Ana pasó 23 años en las cárceles, de 1939 a 1962, por pertenecer a las JSU (Juventudes Socialistas Unificadas). Sus poemas le valieron la amistad con Alberti, Neruda y Miguel Hernández. El régimen de Franco le acusó de tres asesinatos. Al salir, con 42 años, tenía las ideas de un hombre comprometido con la solidaridad y el comportamiento de un niño. Tuvo que volver a empezar. Esta es su historia.


Fernando Macarro se puso el nombre de su padre, Marcos, y el de su madre, Ana, para llevarlos siempre consigo. Así firma sus libros de poemas, sus memorias, y por ese nombre le conocieron el Che, Fidel Castro, Pablo Neruda, Rafael Alberti, Salvador Allende y hasta la Reina Madre Elisabeth de Bélgica, que apoyó la campaña de amnistía por los presos políticos de España en los sesenta.
Marcos reconoció el cuerpo de su padre por sus botas en 1937. Lo encontró huyendo a casa desde un cine cuando comenzaron a caer las bombas. Al principio sólo fue un cuerpo, pero con una linterna vio la cabeza de su padre destrozada por la metralla. La madre nunca se quitó la pena de haber mandado a su marido a por un recado aquella maldita tarde.
Tampoco la de no abrazar a su hijo en libertad. Ana lo vio tiempo después en la cárcel una mañana en que acababan de torturarle, todavía con la sangre fresca y con las manos esposadas a la espalda. “Descubrí a mi pobre madre arrebujada en su toquilla oscura, con su eterno pañuelo negro sobre la cabeza. Estaba esperando para entregarme un pequeño paquete de comida”, recuerda Marcos. “Al ver lo que hicieron conmigo, echó a correr y de rodillas se abrazó a las piernas de uno de los policías llorando: ‘Por favor, por favor, tengan piedad, están matando a mi hijo, me lo están matando’. Con los pies la empujaron y se la quitaron de encima y allí quedó llorando, tirada en el suelo. Esa escena, que no olvidé nunca, fue más cruel y más insufrible que todos los martirios”.
—¿Pero qué es la dignidad?
—La dignidad es ser fiel a ti mismo. Y si eres un hombre con ideas, ser fiel a esas ideas. En la gente militante era lo más importante, porque tenían que enfrentarla con la represión a diario.
—Contra el hambre, por ejemplo.
—Sí, recuerdo un día en la celda esperando la hora de la comida, ensalivando, y escuché el sonido de las gavetas. Pensaba: “coño, si tuviera suerte y me cayeran unos trozos de tocino.” Porque era sólo caldo. Y me caen no un trozo de tocino, ¡sino dos! Y fíjate, feliz, ¿no? Pero un preso, sin levantar la cabeza, me dijo: “hay huelga de hambre en el patio general”. Volqué los dos trozos de tocino a la cazuela. “Pero hombre, ¿cómo hace usted eso?”, me preguntó otro preso. “Porque somos una misma familia”, le dije.

Otros no aguantaron el hambre. Hubo quien se comió la hierba del patio de las cárceles y quien, en el extremo de la desesperación, vomitaba lo poco que había ingerido para volvérselo a comer. Así creaba la sensación comer dos veces.
Extremoduro - Te juzgarán sólo por tus errores 
(Inspirado en "Las soledades del muro" de Marcos Ana)

"Vivir para los demás es la mejor manera de vivir para uno mismo". 

"Hay que distinguir entre las ideas y sus instrumentos, que son los hombres, porque las ideas se mantienen puras y los hombres se corrompen".

viernes, 3 de junio de 2016

Las uvas de la ira


"... Allí donde haya un policía pegando a un muchacho, allí donde un recién nacido llore porque tiene hambre, allí donde haya una lucha contra la sangre y el odio en el mundo, mírame allí mamá porque allí estaré.
Allí donde haya alguien luchando por asentarse en algún lugar, o por un trabajo decente o una mano amiga, allá donde haya alguien que luche por la libertad, mira en sus ojos mamá porque allí estaré yo...".

En pleno siglo XXI aún andamos con las mismas historias y los mismos personajes...
Inmigración, racismo, desconfianza hacia lo de fuera, precariedad en el trabajo, insolidaridad....



lunes, 18 de abril de 2016

Pactos que no están sellados con palabras

"Vivimos en los intersticios, en las grietas, en las siluetas que deja en la retina el relámpago en la noche. Porque venimos de una enorme derrota. Nos guiamos por estrellas rojas que forman parte de constelaciones que tenemos que redibujar. Aprendimos a hablar y a sospechar de los que antes de matarte te dicen mal y te maldicen. Sabemos que las gentes que de verdad son inteligentes también son buenas personas y que los que casi son listos siempre dejan que se les escapen estas certezas.
Creemos en el coraje y en la desobediencia. Porque nos atrevemos, triunfamos, y porque nos atrevemos nos caemos. Volvemos a levantarnos, que para eso crecimos en la calle, y aprendemos de cada uno de los tropiezos. La fortaleza moral del mundo no nace de los éxitos sino, muy al contrario, de las derrotas que sufrimos cuando nos distrajimos y éramos débiles porque éramos pocos. No hay lastres en la coherencia igual que no hay tácticas con la decencia. “De todos los obstáculos, las corrientes son las más tentadoras”. A veces nos desbordamos como los ríos, pero sabemos que nuestra voluntad es hacer cauce. Y eso reclama tiempo. Tenemos pactos que no se pueden romper porque no están sellados con palabras". 
Juan Carlos Monedero

martes, 8 de marzo de 2016

Palabras hermosas

Nuestro idioma tiene palabras tan bonitas como estas:

"RECORDAD: Del latín re-cordis
volver a pasar por el corazón".

"ENTROPÍA: Significa evolución o transformación.
En los sistemas aislados, todo proceso implica un incremento de entropía (Segunda Ley de la Termodinámica). Mide el estado de desorden molecular de un sistema y también la irreversibilidad de un proceso. Todo tiende hacia el desorden. Nada permanece".





"RESILIENCIA: Capacidad de afrontar la adversidad saliendo fortalecido y alcanzando un estado de excelencia profesional y personal. Se corresponde con el término <<entereza>>".

"La FELICIDAD consiste en la realización efectiva del deseo y en la expectativa de poder satisfacer deseos mayores en el futuro. La Felicidad se consigue mediante la acción laboriosa y el descanso reparador que permite reemprender la acción".





"ZEITGEIST: Expresión alemana que significa <<espíritu del tiempo>>".


Seres mitológicos: 
Agua: Nereidas y Ondinas
Tierra: Gnomos
Fuego: Salamandras
Aire: Sifos

"ANACRÓNICO: Contra-tiempo, que está fuera de un determinado momento. Dícese también cuando alguien se comporta como se comportarían nuestros abuelos".




"ANTROPOMORFISMO: Una forma de personificación (aplicar cualidades humanas a objetos inanimados) parecida a la PROSOPOPEYA (adoptar la personalidad de otra persona). También se utiliza para referirse a un conjunto de creencias o de doctrinas que atribuyen a la divinidad la figura o las cualidades del hombre"




"SÁTIRO: En la mitología griega, criaturas mitad hombre, mitad cabra, pero con pies humanos".

"FAUNO: En la mitología romana, criaturas mitad hombre mitad cabra, pero con pezuñas cabrunas".

"HORUS era el Dios Sol de Egipto en el año 3000 a.C. 
SET era su enemigo y representaba a la oscuridad o la noche".




"SIRIOUS: Estrella más luminosa del cielo nocturno, que el 24 de diciembre se alinea con las estrellas más brillantes del cinturón de Orión (los 3 Reyes). Llamada también <<estrella del este>>".

"AQUIESCENCIA: Autorización, consentimiento".

"INELUCTABLE: Que no puede lucharse contra ello. Inevitable, ineludible".

"Cada rey de la baraja de cartas representa a un gran rey de la historia:
- Picas: Rey David
- Tréboles: Alejandro Magno
- Corazones: Carlomagno
- Diamantes: Julio César"

Los días de la semana y su origen:

Lunes: Luna
Martes: Marte
Miércoles: Mercurio
Jueves: Júpiter
Viernes: Venus
Sábado: Saturno
Domingo: Sol





"FILANTROPÍA: Amor a la humanidad. Su antónimo es MISANTROPÍA. Expresado en la ayuda a los demás sin que necesariamente se requiera de un intercambio o interés alguno en una respuesta".

"PAROXISMO: Exaltación extrema de los afectos y pasiones. Elevar o aumentar un sentimiento o pasión, realizar algún mérito o dejarse arrebatar de una pasión perdiendo la calma".



"ASERTIVIDAD: Ser asertivo es tener la capacidad para expresar o transmitir lo que se quiere, lo que se piensa o se siente sin incomodar o herir los sentimientos de la otra persona".

"EDUCAR: Originario del latín.
Quiere decir: extraer de dentro". 


domingo, 6 de marzo de 2016

No me acostumbro

NO ME ACOSTUMBRO
No me acostumbro a sentir como nos manipulan, nos usan y nos tiran como si fuésemos basura.
No me acostumbro a asentir con la cabeza mientras los demás piensan.
No me acostumbro a callarme la boca ni a cerrar los ojos cuando algo me provoca.
No me acostumbro a hacer de peón mientras los reyes nos comen sin ningún pudor.
No me acostumbro a quedarme sentada sin hacer nada, sin pelear por lo que me falta.

No me acostumbro a la libertad sobrevalorada, a las mentiras, a hipotecar mi alma.
A las falsas apariencias, las ataduras y las alarmas.
No me acostumbro a una tierra con dueño, comercializada y sin calma.
Al hambre, a la miseria, a los generales y las bombas que lanzan.

No me acostumbro a mirar a mi alrededor buscando una aprobación.
A seguir caminos marcados, transitados y con circulación.
No me acostumbro a la gente que espera que baje Dios y lo arregle.
A que existan leyes que encubran a reyes y presidentes.

No me acostumbro a la vergüenza y a la dignidad robada.
Corazones corruptos con ganas de lucrar su alma.
Descansando en una playa mientras la sociedad estalla.
Viviendo en un cuento con final de hadas.

Ponte en pie, con el puño arriba y la cabeza bien alta.
Saca tu lengua a pasear, que tus palabras sean las armas que los matarán.
Palabras inyectadas de veneno, directas a su cerebro,
sin filtros, sin traducciones de ningún tipo.
Que se enteren, que no nos infravaloren, que todavía podemos enseñarles
que lugar ocupan en nuestros corazones.
Ser soles que iluminan conciencias dormidas, metralla que atraviesa paredes de roca viva.
Ser la lluvia que empapa sonrisas de moral herida. Salir y gritar.

Que el final solo nos servirá para volver a empezar.

sábado, 5 de marzo de 2016

Into the wild


"Camina dos años por la tierra. Sin teléfono, sin piscina, sin mascotas, sin cigarrillos. Libertad absoluta. Un extremista. Un viajero de lo estético cuyo hogar es el camino. Y ahora después de dos años de caminata, llega la aventura final y más grande. La batalla culminante para matar al falso ser interno y concluir victorioso la revolución espiritual. Sin estar ya más envenenado por la civilización él huye, y camina solo por la tierra para perderse en la naturaleza". 
- Alexander Supertramp -


Película "Into the wild" (basada en el libro de Jon Krakauer - Hacia rutas salvajes):



"Sé lo importante que es en la vida no necesariamente ser fuerte, sino sentirse fuerte. Medirse uno mismo aunque sea una vez. Encontrarse aunque sea una vez en las más primitivas condiciones humanas. Enfrentando la ceguera y la sordera solo, sin nada que te ayude excepto tus manos y tu propia cabeza".

"La libertad y la simple belleza son demasiado buenas para dejarlas pasar."


"La felicidad solo es real cuando es compartida" 

“Lo mejor que puedo hacer con la muerte es tratar de aprovechar la vida.” 

“Las circunstancias no tienen ningún valor. Es el modo de relacionarse con una situación lo que tiene valor. El significado verdadero de las cosas reside en la relación personal con el fenómeno, con lo que significa para nosotros.”


“Refugiarse en el mudismo del sueño profundo, de la música auténtica o de una comprensión humana que no necesite palabras, sino sólo emoción.”

“Existe una vida conforme a los principios más elevados. Si recibes con alegría el día y la noche, si la vida despide la fragancia de las flores y las plantas aromáticas, si es más flexible, estrellada e inmortal, el mérito es tuyo. La naturaleza entera es tu recompensa, y has provocado por un instante que sea a ti mismo a quien bendiga. Los grandes logros y principios son muy difíciles de apreciar. Dudamos de su existencia con facilidad. Pronto los olvidamos. Pero son la más elevada de las realidades [...]. La auténtica cosecha de la vida cotidiana es tan intangible e indescriptible como los matices de la mañana o la noche. Es como atrapar un poco de polvo de las estrellas o asir el fragmento de un arco iris.” 
Henry David Thoreau - Walden o la vida en los bosques.

BSO Into the wild (Eddie Vedder - Society)


"Hay placer en los bosques sin senderos, hay éxtasis en una costa solitaria. Está la soledad donde nadie se inmiscuye, por el océano profundo y la música con su rugido: No amo menos al hombre pero si más a la naturaleza."
- Lord Byron -



"Todo había cambiado de repente: el tono, el clima moral. No sabías qué pensar, a quién escuchar. Era como si durante toda tu vida te hubieran llevado de la mano como a un niño pequeño y, de pronto, te encontraras solo y tuvieras que aprender a andar. Ya no quedaba nadie, ni la familia ni las personas cuya opinión merecía tu respeto. En aquel tiempo sentías la necesidad de comprometerte con algo absoluto - la vida, la verdad o la belleza - que gobernara tu vida y reemplazara unas leyes del hombre que habían sido descartadas. Sentías la necesidad de entregarte a una meta última con todas tus fuerzas, sin reservas, como no habías hecho nunca en los apacibles viejos tiempos, en la antigua vida que ahora estaba abolida y había desaparecido para siempre".
Boris Pasternak - Doctor Zivago


"Allí la naturaleza era salvaje y terrible, pero hermosa. Miraba con temor reverencial el suelo que pisaba, para ver qué habían hecho las Potencias en aquel lugar, la forma, el modo y el material de su trabajo. Era una Tierra de la que sólo hemos oído hablar, surgida del Caos y la Noche Ancestral. No era el jardín del hombre, sino la esfera terrestre intacta. No era un herbazal, una pradera, un bosque, un matorral, un campo de cultivo o un yermo. Era la superficie natural del planeta Tierra, tal como fue creada para siempre, para ser la morada del hombre, decimos nosotros, pero en realidad para que la Naturaleza hiciera su trabajo y el hombre la utilizase si podía. El hombre no tenía nada que ver con ella. Era pura Materia, vasta, estremecedora; no la Madre Tierra que conocemos —un lugar hecho para que el hombre lo hollara ni en el que pudiera ser enterrado, ya que incluso dejar que los huesos de un hombre yacieran allí habría representado un acto de confianza excesiva—, sino el hogar de la Necesidad y el Destino. Se percibía con claridad la presencia de una fuerza que se negaba a ser bondadosa con el hombre. Era un lugar de paganismo y ritos supersticiosos, para ser habitado por un hombre más emparentado con las piedras y los animales salvajes que con nosotros. ¿Qué significa entrar en un museo, contemplar una miríada de cosas particulares, comparado con que te muestren la superficie de un astro, la dura materia en su propio hogar? Me siento intimidado ante mi cuerpo, esta sustancia a la que estoy unido y que ahora se ha convertido en algo extraño para mí. No me aterran los espíritus —esos fantasmas que mi cuerpo podría temer—, ya que soy uno de ellos, sino que me aterran los cuerpos, y tiemblo ante la posibilidad de encontrármelos. ¿Quién es este Titán que se ha apoderado de mí? ¡Misterio! ¡Pienso en nuestra vida en la naturaleza —hallarse cotidianamente frente a la materia, entrar en contacto con ella—, en las piedras, en los árboles, el embate del viento en nuestras mejillas!, ¡la tierra sólida!, ¡el mundo real!, ¡el sentido común! ¡Contacto! ,¡Contacto! ¿Quiénes somos? ¿Dónde estamos?"

 Henry David Thoreau, Ktaadn